Antes de decidir, pregúntese
Los procedimientos de medicina estética abarcan tratamientos no quirúrgicos o que requieren una intervención muy limitada; por ejemplo, la toxina botulínica (conocida popularmente como «bótox»), el relleno de ácido hialurónico o algunos tratamientos de la piel. Que «no sean cirugía» no significa que no tengan importancia. Cada uno es un acto médico y tiene sus propios riesgos.
Antes de tomar una decisión, puede ayudarle hacerse estas preguntas:
- ¿Qué quiero cambiar exactamente? ¿Puedo explicarlo en una frase?
- ¿Desde cuándo lo estoy pensando? ¿Se me acaba de ocurrir o lo deseo desde hace tiempo?
- ¿Tomo esta decisión por mí, o influyen los comentarios de otras personas o las redes sociales?
- ¿Espero que este procedimiento resuelva otro problema de mi vida?
- Si el efecto del procedimiento es temporal, ¿puedo dedicar tiempo a repeticiones y controles periódicos?
Estas preguntas no tienen una respuesta «correcta». Pero sus respuestas aclaran tanto su propia decisión como la conversación que tendrá con su médico.
Expectativas realistas: ¿qué pueden hacer los procedimientos y qué no?
Los procedimientos de medicina estética pueden suavizar o mejorar un problema concreto. Sin embargo, no cambian su cara ni quién es usted. Las imágenes que ve en las redes sociales suelen tener filtros, estar retocadas o haberse tomado con una luz cuidadosamente elegida; comparar su propio resultado con ellas puede llevar a la decepción.
- Los resultados varían de una persona a otra; el mismo procedimiento puede verse diferente en dos personas.
- El efecto de muchos procedimientos es temporal y hay que repetirlos para mantenerlo.
- Pueden hacer falta días o semanas para ver el resultado completo.
- Ningún procedimiento está libre de riesgos; aunque los efectos secundarios suelen ser leves y pasajeros, raramente pueden aparecer problemas graves.
Elección del médico y del lugar de aplicación
Uno de los primeros pasos es decidir quién realizará el procedimiento y dónde. Los tratamientos de medicina estética requieren una exploración, una indicación correcta y los conocimientos necesarios para manejar las posibles complicaciones. En Turquía, estas cuestiones están reguladas por el Ministerio de Sanidad; la aplicación debe realizarla un médico y en un centro sanitario autorizado.
Se recomienda evitar las aplicaciones realizadas en lugares que no son centros sanitarios, como casas, habitaciones de hotel o salones de belleza, las ofertas que meten prisa como «solo por hoy» y las promociones que se llevan a cabo únicamente a través de redes sociales. En un artículo aparte de nuestra sección de seguridad encontrará una lista detallada de lo que puede comprobar al elegir médico y clínica.
La consulta: ¿qué debe incluir?
Una buena consulta no es solo una conversación en la que se describe el procedimiento. Es una conversación en la que el médico le escucha, le valora y, si es necesario, puede decirle «este procedimiento no es adecuado para usted».
- Usted explica qué quiere y por qué lo quiere.
- El médico le pregunta por sus antecedentes de salud, los medicamentos que toma, sus alergias y sus procedimientos previos.
- Se explora la zona en cuestión; se valora si el procedimiento es adecuado para usted.
- Si lo es, se le explican el procedimiento, el resultado esperado, los posibles efectos secundarios y las alternativas (incluida la de no hacer nada).
- Usted hace sus preguntas; si necesita tiempo para decidir, lo dice.
En algunos casos es posible hacer la consulta y el procedimiento el mismo día; pero si tiene dudas, no hay ningún inconveniente en pedir tiempo para pensarlo. Si se siente presionado, no hay ningún inconveniente en aplazar el procedimiento.
No precipitarse con el primer tratamiento es su principal protección. Si tiene dudas, pida tiempo para pensarlo; una buena consulta es aquella en la que el médico puede decir, cuando es necesario: “este tratamiento no es adecuado para usted”.
Dr. Hamza GemiciDirector médico de DoktorClub · Médico estético
Consentimiento informado
Antes del procedimiento se le entregará un formulario de consentimiento. Este formulario no es una formalidad; demuestra que usted ha entendido en qué consiste el procedimiento, sus posibles riesgos, las alternativas y lo que debe tener en cuenta después.
- Lea el formulario antes de firmarlo; pregunte los términos que no entienda.
- Puede preguntar por el principio activo del producto que se va a utilizar y si está autorizado.
- Si antes de empezar el procedimiento le surge alguna duda o quiere echarse atrás, dígaselo claramente a su médico.
- Pregunte si puede obtener una copia del formulario de consentimiento y de la información del procedimiento.
Después del procedimiento
Seguir las instrucciones de cuidado que se le den después del procedimiento influye tanto en el resultado como en su seguridad. Un ligero enrojecimiento, hinchazón o hematoma son situaciones esperables y normalmente pasajeras en muchos procedimientos. En los primeros días puede ser pronto para valorar el resultado; si su médico le ha recomendado una cita de control, no se la salte.
Si nota algo que no le parece normal, en lugar de buscar respuestas en redes sociales o foros, póngase en contacto con el médico que realizó el procedimiento. Por eso es importante que, antes del procedimiento, sepa a quién y cómo contactar si surge un problema.
En estas situaciones, busque ayuda sin esperar
- Dificultad para respirar o para tragar: llame de inmediato al 112 (o al número de emergencias de su localidad)
- Alteración repentina de la visión, visión doble: llame de inmediato al 112
- Hinchazón de la cara, los labios o la lengua que aumenta rápidamente, erupción generalizada: llame de inmediato al 112
- Dolor intenso que va en aumento en la zona tratada: llame de inmediato al médico que realizó el procedimiento
- Piel blanquecina, cambio de color violáceo o moteado: llame de inmediato al médico que realizó el procedimiento; si no puede contactar con él, acuda a urgencias
- Enrojecimiento, calor o supuración que aumentan acompañados de fiebre: llame de inmediato al médico que realizó el procedimiento
Salvo que su médico lo recomiende, no aplique masaje, calor ni hielo en la zona.
Preparación emocional: ¿cuándo conviene dar un paso atrás?
Querer cambiar algo de su aspecto es un sentimiento muy común y comprensible. Aun así, en algunas situaciones puede ser preferible aplazar la decisión durante un tiempo y darse primero un margen:
- Si los pensamientos sobre su aspecto ocupan gran parte de su día o le causan un malestar notable
- Si se mira al espejo con mucha frecuencia o lo evita por completo
- Si no ha quedado satisfecho con procedimientos anteriores y busca constantemente uno nuevo
- Si un pequeño detalle que los demás no notan se ha convertido para usted en un malestar muy grande
- Si atraviesa un periodo difícil, como un duelo, una separación o un estrés intenso
Estas situaciones no suponen un diagnóstico. Pero hablarlas abiertamente con su médico le ayuda a encontrar juntos el paso más adecuado para usted. A veces, el apoyo que se necesita no es un procedimiento, sino una conversación con un profesional de la salud mental. Si recibe tratamiento por un problema de salud mental, se recomienda que también se lo diga al médico que vaya a realizar el procedimiento estético.
Unas palabras finales
En su primera experiencia de medicina estética, no tener prisa, hacer preguntas y poder detenerse en cuanto no se sienta cómodo son sus garantías más importantes. La decisión siempre es suya; un buen médico le ayuda a tomarla con información.
Preguntas para su médico
- ¿Es adecuado este procedimiento para el cambio que deseo? ¿Qué otras opciones hay?
- ¿Qué pasa si no me hago este procedimiento?
- ¿Quién realizará el procedimiento y qué formación y experiencia tiene en este campo?
- ¿Qué producto o principio activo se utilizará? ¿Está autorizado?
- ¿Cuáles son los efectos secundarios más probables en mi caso y qué se hace si surge un problema grave?
- ¿Cuándo se verá el resultado y cuánto durará?
- ¿Qué debo tener en cuenta después del procedimiento? ¿Hará falta un control?
- ¿Cómo puedo contactar con usted en caso de urgencia?
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre la medicina estética y la cirugía estética?
La medicina estética suele abarcar procedimientos que no requieren una incisión quirúrgica, como las inyecciones o los tratamientos de la piel. La cirugía estética, en cambio, comprende procedimientos que requieren una operación. Ambas son prácticas médicas y requieren una valoración médica.
¿Debo hacerme el procedimiento el mismo día de la consulta?
En algunos casos puede ser posible, pero no es obligatorio. Si tiene dudas o se siente presionado, no hay ningún inconveniente en pedir tiempo para pensarlo.
¿Por qué zona debo empezar en mi primer procedimiento?
Depende de la persona y de sus necesidades; no es correcto hacer una recomendación general. Tras la consulta, puede decidirlo con su médico según lo que sea prioritario para usted.
¿Puedo conseguir el resultado que he visto en redes sociales?
Las imágenes de las redes sociales a menudo tienen filtros o están retocadas, y la estructura facial de cada persona es diferente. Solo su médico, tras la consulta, puede hablarle de unas expectativas realistas.
¿Qué puedo hacer si me arrepiento después del procedimiento?
En primer lugar, hable con el médico que realizó el procedimiento. El efecto de algunos procedimientos disminuye por sí solo con el tiempo; para otros puede haber diferentes enfoques. Por eso es importante que, antes de decidir, pregunte: «¿qué pasa si no quedo satisfecho?».
Mis preocupaciones por mi aspecto son muy intensas; ¿puedo hacerme un procedimiento de todos modos?
Se recomienda que hable abiertamente de estas preocupaciones con su médico. A veces, hablar primero con un profesional de la salud mental puede sentarle bien. No es un juicio, sino un paso que se da por su bienestar.
Fuentes
Comité de Expertos en Medicina Estética
Este artículo ha sido revisado por el Comité de Expertos en Medicina Estética de DoktorClub.