¿Qué ocurre en esta enfermedad?
En la HLH, el sistema inmunitario funciona de forma excesiva y sin control. Esta inflamación grave daña las células de la sangre y los órganos. La HLH familiar es hereditaria y suele empezar en la infancia temprana. La HLH secundaria es más frecuente; la desencadenan infecciones, cánceres o enfermedades del sistema inmunitario.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
La HLH es una enfermedad seria que puede poner en peligro la vida. Los primeros síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades.
- Fiebre que dura mucho tiempo (frecuente)
- Aumento del tamaño del hígado y del bazo (frecuente)
- Descenso de las células de la sangre; anemia, moretones con facilidad y sangrados (frecuente)
- Erupción en la piel e hinchazón de los ganglios linfáticos (a veces)
- Problemas del sistema nervioso, como convulsiones o cambios de la conciencia (a veces)
- Dificultad para respirar (a veces)
- Alteración del funcionamiento del hígado y de los riñones (a veces)
¿Cómo se diagnostica?
Para el diagnóstico se valoran juntos los síntomas y una serie de análisis de sangre. Se revisan el recuento de células de la sangre, algunas grasas de la sangre y la proteína que almacena el hierro. Puede hacerse un estudio de la médula ósea. Para confirmar la forma familiar se usa una prueba genética.
Tratamiento y cuidados
Primero se frena el sistema inmunitario hiperactivo. Para ello se usan quimioterapia y medicamentos que frenan las defensas. Si hay una infección o enfermedad desencadenante, también se trata. En la HLH familiar, para que la enfermedad no vuelva, a menudo se hace un trasplante de células madre. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
En la HLH familiar se recibe un gen alterado de la madre y otro del padre; el riesgo en cada embarazo es de 1 de cada 4. La HLH secundaria no suele ser hereditaria. En la forma familiar se recomiendan asesoramiento genético y pruebas a los miembros de la familia.