¿Qué ocurre en esta enfermedad?
La piruvato cinasa es una enzima que permite a los glóbulos rojos producir energía. En esta enfermedad la enzima no funciona lo suficiente. Las células con menos energía se destruyen en el bazo. Esto causa una anemia continua. El hierro y la bilirrubina, de color amarillo, que salen de las células destruidas pueden acumularse en el cuerpo.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Puede no haber síntomas o pueden ser graves. Pueden aumentar con una infección o durante el embarazo.
- Palidez, cansancio y falta de aire
- Color amarillo en la piel y los ojos
- Latido rápido del corazón
- Bazo grande (frecuente)
- Piedras en la vesícula biliar (frecuente)
- Acumulación de hierro en el cuerpo (frecuente)
- Ictericia grave en el recién nacido
- Debilitamiento de los huesos
¿Cómo se diagnostica?
Los análisis de sangre muestran la anemia y la destrucción de la sangre. Se mide la actividad de la enzima piruvato cinasa en los glóbulos rojos. El diagnóstico se confirma con una prueba genética que muestra los cambios en el gen PKLR. Estas pruebas se hacen en laboratorios especializados.
Tratamiento y cuidados
Según los síntomas de la anemia, pueden hacerse transfusiones de sangre. Algunas personas nunca necesitan transfusiones. En quienes necesitan transfusiones frecuentes puede valorarse quitar el bazo. Se aplican tratamientos que eliminan del cuerpo el hierro acumulado. Para los adultos hay un medicamento aprobado específico para esta enfermedad que reduce la destrucción de la sangre. La vesícula biliar y la salud de los huesos se vigilan con regularidad. El trasplante de células madre se hace rara vez, y la terapia génica está en investigación. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La enfermedad se transmite con herencia recesiva. La madre y el padre son portadores, pero normalmente no tienen síntomas. Una pareja de portadores tiene, en cada embarazo, una probabilidad de 1 de cada 4 de tener un hijo afectado. Niñas y niños se ven afectados por igual. En los matrimonios entre parientes las enfermedades recesivas pueden ser más frecuentes. El asesoramiento genético orienta a la familia.