¿Qué ocurre en esta enfermedad?
Los cambios en el gen PKHD1 provocan dilataciones y quistes en los pequeños conductos del riñón. Los riñones aumentan de tamaño y su función puede disminuir. En el hígado también hay un endurecimiento desde el nacimiento, es decir, fibrosis. La enfermedad evoluciona de forma muy diferente, de leve a grave.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
No todas las personas tienen los mismos síntomas.
- Riñones grandes; pueden notarse al tacto al nacer
- Tensión arterial alta (frecuente)
- Dificultad para respirar en el recién nacido (en los casos graves)
- Disminución de la función de los riñones con el tiempo
- Dificultad para alimentarse y retraso del crecimiento
- Aumento del tamaño del bazo por la afectación del hígado
- Infecciones de orina
¿Cómo se diagnostica?
A veces la enfermedad se detecta en el embarazo, al ver en la ecografía unos riñones grandes. La ecografía y la resonancia magnética (RM) muestran los riñones y el hígado. La prueba genética del gen PKHD1 confirma el diagnóstico.
Tratamiento y cuidados
El tratamiento busca proteger los riñones y el hígado. La tensión se controla con medicamentos. Puede hacer falta apoyo nutricional y aportes de líquidos y sal. En la insuficiencia renal se hace diálisis o un trasplante de riñón. Algunas personas necesitan un procedimiento o un trasplante para el hígado. El seguimiento regular es importante. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
Se hereda de forma recesiva. La madre y el padre suelen ser portadores sanos. Si ambos padres son portadores, en cada embarazo la probabilidad de tener un hijo afectado es de 1 de cada 4. En los matrimonios entre parientes es más probable que se junten dos portadores. El asesoramiento genético explica las opciones para próximos embarazos.