¿Qué ocurre en esta enfermedad?
Se fabrica de forma defectuosa una proteína estructural llamada colágeno IV. Esta proteína es importante en los filtros del riñón, en el oído interno y en el ojo. Cuando el filtro se daña, pasan sangre y proteínas a la orina. Con el tiempo se forma tejido cicatricial en el riñón.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas varían según la persona y el sexo.
- Sangre en la orina (en casi todos)
- Pérdida de proteínas en la orina (frecuente)
- Disminución lenta de la función de los riñones
- Pérdida de audición al final de la infancia o en la adolescencia (frecuente)
- Alteración de la forma del cristalino del ojo; rara vez afecta a la visión
- Evolución más grave en los varones en el tipo ligado al X
¿Cómo se diagnostica?
En el análisis de orina se buscan sangre y proteínas. La prueba genética confirma el diagnóstico y muestra el tipo de herencia. Si hace falta, se toma una muestra de tejido del riñón o de la piel, es decir, una biopsia. También se hacen exploraciones de la audición y de los ojos.
Tratamiento y cuidados
Todavía no hay un tratamiento que cure por completo la enfermedad. Algunos medicamentos para la tensión, iniciados pronto, pueden frenar la pérdida de función del riñón. Si aparece insuficiencia renal, se hace diálisis o un trasplante de riñón. La enfermedad no reaparece en el riñón trasplantado. Los audífonos suelen ser útiles. La investigación continúa. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La herencia puede ser de tres formas. El tipo más frecuente está ligado al X; los varones se afectan más y el padre no lo transmite a sus hijos varones. Alrededor del 15 % es recesivo; si ambos padres son portadores, en cada embarazo la probabilidad de tener un hijo afectado es de 1 de cada 4. Una parte se transmite de forma dominante. Para conocer el tipo se recomienda asesoramiento genético.