¿Qué ocurre en esta enfermedad?
En la mayoría de las personas, la causa es un cambio en el gen llamado STAT3. Este gen ayuda a que maduren algunas células del sistema inmunitario. Cuando faltan estas células, el cuerpo queda débil frente a bacterias y hongos. También pueden verse afectados los huesos y los dientes.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas suelen empezar en la lactancia. Pueden aparecer:
- Eccema y erupción en la piel (frecuente)
- Abscesos frecuentes en la piel, es decir, bolsas de pus (frecuente)
- Neumonías frecuentes; pueden formarse cavidades llenas de aire en el pulmón
- Hongos en la boca o en las uñas
- Caída tardía de los dientes de leche
- Articulaciones demasiado flexibles, curvatura de la columna y huesos que se rompen con facilidad
¿Cómo se diagnostica?
Se mide el nivel de IgE en la sangre; en la mayoría de las personas está muy alto. Pero esto por sí solo no basta para el diagnóstico. El diagnóstico definitivo se hace con una prueba genética del gen STAT3.
Tratamiento y cuidados
El objetivo es prevenir las infecciones y tratarlas con rapidez. Se dan antibióticos preventivos y, si hace falta, medicamentos contra los hongos. Algunas personas necesitan tratamiento de reposición de anticuerpos. El cuidado regular de la piel puede reducir los abscesos. Si es necesario, los abscesos se drenan. En casos graves, el trasplante de médula ósea ha funcionado en algunas personas. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La herencia es dominante. Cada hijo de un progenitor afectado tiene una probabilidad de 1 de cada 2. En la mitad de los casos, el cambio genético es nuevo; no hay otros enfermos en la familia. Un cuadro parecido debido al gen ZNF341 se hereda, en cambio, de forma recesiva. Se recomienda asesoramiento genético.