¿Qué ocurre en esta enfermedad?
En esta enfermedad, las células que dan color, es decir, los melanocitos, no se desarrollan bien. Estas células dan color a la piel, al pelo y a los ojos. También participan en el funcionamiento del oído interno. Hay cuatro tipos. Los más frecuentes son el tipo 1 y el tipo 2. En el tipo 4 también se afecta el intestino grueso.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas pueden ser distintos incluso dentro de la misma familia.
- Ojos azules muy claros o los dos ojos de distinto color (frecuente)
- Un mechón blanco en el pelo o canas tempranas (frecuente)
- Pérdida de audición desde el nacimiento en uno o los dos oídos (más frecuente en el tipo 2)
- Ojos que parecen muy separados (en el tipo 1)
- Diferencias en la forma de los brazos y las manos (en el tipo 3)
- Estreñimiento grave u obstrucción intestinal (en el tipo 4)
¿Cómo se diagnostica?
El médico observa los cambios en el color del pelo, la piel y los ojos. Se hace una prueba de audición. Si hay problemas intestinales, pueden hacer falta más pruebas. Una prueba genética apoya el diagnóstico.
Tratamiento y cuidados
No hay un tratamiento específico para esta enfermedad. Los síntomas se tratan a medida que aparecen. La audición debe controlarse con cuidado. Para el estreñimiento puede recomendarse una dieta especial. En los problemas intestinales graves puede hacer falta una operación. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
Suele heredarse de forma dominante. Es decir, basta con que cambie una sola copia del gen. En la mayoría de las personas, también la madre o el padre están afectados. Pero los síntomas del progenitor pueden ser muy distintos de los del hijo. En pocas personas, el cambio genético aparece por primera vez. Algunas formas de los tipos 2 y 4 se heredan de forma recesiva. El asesoramiento genético orienta a la familia.