¿Qué ocurre en esta enfermedad?
La osteogénesis imperfecta es un grupo de enfermedades hereditarias en las que los huesos son frágiles. Los huesos pueden romperse con un golpe pequeño y, a veces, sin motivo. En los tipos más frecuentes hay un problema en una proteína llamada colágeno, que da solidez al hueso. La gravedad va desde unas pocas fracturas en toda la vida hasta fracturas antes del nacimiento.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas son muy distintos según el tipo.
- Huesos que se rompen con facilidad (frecuente; sobre todo en la niñez)
- Parte blanca de los ojos de color azulado o grisáceo (frecuente en los tipos leves)
- Pérdida de audición en la edad adulta (en aproximadamente la mitad, en los tipos leves)
- Baja estatura, curvatura de la columna y deformidad de los huesos (en los tipos graves)
- Dientes grises o marrones que se desgastan con facilidad (a veces)
- Dificultad para respirar (en los tipos más graves)
¿Cómo se diagnostica?
Se piensa en el diagnóstico por las fracturas, los hallazgos de la exploración y las radiografías. La prueba genética suele mostrar el cambio en los genes del colágeno. Los tipos graves a veces pueden detectarse en el embarazo con una ecografía.
Tratamiento y cuidados
Los cuidados los lleva un equipo formado por distintos especialistas. La fisioterapia y la terapia ocupacional fortalecen los músculos y apoyan el movimiento. Las fracturas se tratan inmovilizando poco tiempo, con un yeso ligero; a veces se colocan varillas metálicas en el hueso. Algunas personas también necesitan tratamiento con medicamentos y cuidados dentales y de la audición. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
Los tipos más frecuentes se transmiten con herencia dominante; algunos tipos se transmiten con herencia recesiva. Los tipos graves aparecen casi siempre por primera vez en la familia, por un cambio nuevo. Por eso el riesgo es distinto en cada familia; se recomienda asesoramiento genético.