¿Qué ocurre en esta enfermedad?
Las niñas tienen normalmente dos cromosomas X. En el síndrome de Turner, uno de ellos falta del todo o en parte. A veces esta diferencia está solo en algunas células; esto se llama mosaico. Lo que más se afecta es el crecimiento y los ovarios. La inteligencia suele ser normal.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Cada niña puede tener síntomas distintos.
- Estatura baja (casi siempre)
- Poco funcionamiento de los ovarios; pubertad retrasada e infertilidad (muy frecuente)
- Pliegue de piel en el cuello, línea del pelo baja en la nuca
- Hinchazón de las manos y los pies en la lactancia
- Defectos del corazón de nacimiento (entre un tercio y la mitad)
- Problemas de riñón y pérdida de audición
- Algunas dificultades de aprendizaje
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se hace con un análisis de sangre que cuenta los cromosomas. La enfermedad puede notarse al nacer, en la infancia o en la adolescencia. También puede detectarse en el embarazo con pruebas hechas por hallazgos de la ecografía. El corazón, los riñones y las hormonas se estudian aparte.
Tratamiento y cuidados
No hay un tratamiento que haga desaparecer la enfermedad, pero el apoyo es bueno. El tratamiento con hormonas ayuda al crecimiento y a la pubertad. Se controlan con regularidad la tensión arterial, la tiroides, la densidad de los huesos y el corazón. Cuando hace falta, se da apoyo para el aprendizaje y apoyo psicológico. Para quienes quieren tener hijos pueden comentarse opciones como la fecundación in vitro. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
Por lo general no es hereditario. La diferencia se produce al azar cuando se forman las células reproductoras o al principio del embarazo. No tiene relación con la edad de los padres ni con nada que hayan hecho. Muy rara vez, una falta parcial en el cromosoma X puede pasar en la familia. Para sus preguntas puede pedir asesoramiento genético.