¿Qué ocurre en esta enfermedad?
El hígado hace inofensivo, mediante el ciclo de la urea, el amoniaco que se produce a partir de las proteínas. En esta enfermedad falta una enzima del ciclo. El amoniaco y la citrulina se acumulan en la sangre. El amoniaco afecta sobre todo al cerebro.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
En la forma clásica, el bebé parece sano al nacer y los síntomas empiezan en los primeros días. Las formas más leves pueden aparecer en la infancia o en la edad adulta.
- Pocas ganas de mamar y vómitos
- Debilidad que va en aumento
- Irritabilidad
- Crisis epilépticas, es decir, convulsiones
- Pérdida de conciencia
- Problemas de hígado
- En la forma leve, dolor de cabeza intenso y alteración del equilibrio
¿Cómo se diagnostica?
El amoniaco y la citrulina en sangre salen altos. El diagnóstico se confirma con una prueba genética. En muchos países se puede detectar con el cribado neonatal. Se recomienda hacer la prueba a los hermanos del niño afectado justo después de nacer.
Tratamiento y cuidados
Se usan una dieta baja en proteínas y rica en calorías y suplementos nutricionales especiales. Se dan medicamentos que ayudan a eliminar el amoniaco. En un episodio grave puede hacer falta diálisis. En algunas personas se puede valorar un trasplante de hígado. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La enfermedad se transmite de forma recesiva. La madre y el padre suelen ser portadores sanos. Si la pareja es portadora, en cada embarazo la probabilidad de tener un hijo afectado es de 1 de cada 4. En los matrimonios entre parientes aumenta la probabilidad de que se junten dos portadores. El asesoramiento genético orienta a la familia.