¿Qué ocurre en esta enfermedad?
Las glándulas suprarrenales fabrican las hormonas llamadas cortisol y aldosterona. En esta enfermedad falta una enzima que fabrica estas hormonas. Por eso se producen pocas de estas dos hormonas y, en cambio, demasiada hormona masculina. La falta de aldosterona puede causar pérdida de sal en el cuerpo.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Según su gravedad, la enfermedad tiene tres tipos. En el tipo más grave hay una pérdida peligrosa de sal y agua en la infancia temprana. En el tipo más leve, los síntomas aparecen tarde o no aparecen nunca.
- En las primeras semanas, mala alimentación, vómitos y pérdida de peso y de líquidos (en el tipo con pérdida de sal)
- En las niñas, aspecto diferente de los genitales externos (frecuente en los tipos graves)
- Crecimiento rápido en la niñez pero estatura adulta baja (a veces)
- Pubertad temprana (a veces)
- En las mujeres, exceso de vello, reglas irregulares y acné (a veces)
- Problemas de fertilidad (a veces)
¿Cómo se diagnostica?
En las niñas, los hallazgos que se ven al nacer pueden hacer sospechar. En el cribado neonatal puede detectarse pronto midiendo en sangre una sustancia llamada 17-OHP. El diagnóstico se confirma con análisis de sangre. También puede hacerse una prueba genética.
Tratamiento y cuidados
La base del tratamiento es reponer de por vida las hormonas que faltan. En el tipo con pérdida de sal también se da la hormona que mantiene el equilibrio de la sal. En algunas niñas pueden comentarse opciones quirúrgicas. El seguimiento lo hace con regularidad un equipo formado por distintos especialistas. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
Para tener la enfermedad hace falta recibir un gen alterado de la madre y otro del padre. La madre y el padre portadores no suelen tener síntomas. El riesgo en cada embarazo es de 1 de cada 4. Las posibilidades de diagnóstico prenatal pueden comentarse en el asesoramiento genético.