¿Qué ocurre en esta enfermedad?
La neurofibromatosis tipo 1 es una enfermedad hereditaria que afecta a la piel y a los nervios. Aparecen manchas de color marrón claro en la piel. A lo largo de los nervios se forman tumores benignos (neurofibromas). La gravedad de la enfermedad varía mucho de una persona a otra, incluso dentro de la misma familia.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas suelen aparecer en la niñez y pueden aumentar con la edad.
- Manchas planas de color café con leche en la piel (frecuente; en la primera infancia)
- Pecas en las axilas y las ingles (frecuente)
- Bultos blandos sobre o bajo la piel, es decir, neurofibromas (frecuente; en la mayoría de los adultos)
- Dificultades de aprendizaje o déficit de atención (frecuente)
- Tumor a lo largo del nervio del ojo; puede afectar a la vista (a veces)
- Problemas de los huesos, como la curvatura de la columna (a veces)
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico suele hacerse con la exploración. Dos o más signos típicos bastan para el diagnóstico. Se hace una revisión de los ojos y, si es necesario, una RM. La prueba genética apoya el diagnóstico.
Tratamiento y cuidados
Si los síntomas no causan problemas, se hace un seguimiento regular. En los niños se controlan con regularidad los ojos y la tensión arterial. Los tumores que causan problemas pueden extirparse con cirugía; en algunos tumores se usan medicamentos dirigidos. Si hay dificultades de aprendizaje, el apoyo educativo es útil. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La NF1 se transmite con herencia dominante: basta con un solo gen alterado. En aproximadamente la mitad de las personas, el cambio aparece de nuevo. Para cada hijo o hija de una persona con NF1, la probabilidad es del 50 %; el asesoramiento genético lo explica en detalle.