¿Qué ocurre en esta enfermedad?
El síndrome de Prader-Willi es una enfermedad genética presente desde el nacimiento. Una región de genes del cromosoma 15 no funciona bien. En la infancia temprana hay flacidez muscular y dificultad para alimentarse. En la niñez empieza un hambre que no se sacia; esto puede llevar a un exceso de peso.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas cambian con la edad.
- Flacidez muscular y dificultad para succionar en la infancia temprana (frecuente)
- Deseo excesivo de comer en la niñez (frecuente)
- Retraso del desarrollo y dificultad de aprendizaje leve o moderada (frecuente)
- Baja estatura; manos y pies pequeños (frecuente)
- Comportamientos como rabietas, terquedad o pellizcarse la piel (frecuente)
- Pubertad retrasada o incompleta (frecuente)
- Estrabismo y curvatura de la columna (frecuente)
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se hace con una prueba genética. Si hay una flacidez muscular marcada en la infancia temprana, se puede plantear la prueba. La prueba estudia la región del cromosoma 15 y la causa del problema.
Tratamiento y cuidados
En la infancia temprana se usan métodos que facilitan la alimentación. En la niñez se organiza con cuidado el acceso a la comida y se fomenta la actividad física. El tratamiento con hormona del crecimiento puede ayudar a la estatura y a la musculatura. El apoyo conductual, educativo y hormonal también forma parte de los cuidados. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
El síndrome de Prader-Willi no suele ser hereditario; aparece por azar. En la mayoría de las familias, la probabilidad de que se repita es inferior al 1 %. En algunas causas poco frecuentes el riesgo puede ser mayor; por eso es importante conocer la causa y recibir asesoramiento genético.