¿Qué ocurre en esta enfermedad?
Se altera el ajuste de los genes que dirigen el crecimiento. Estos genes están en los cromosomas 11 y 7. En la mayoría de las personas el problema está en el cromosoma 11. En alrededor de un tercio de las personas no se encuentra la causa.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas varían de una persona a otra. Pueden aparecer:
- Bajo peso al nacer y aumento de peso lento
- Cabeza que parece grande en relación con el cuerpo
- Una mitad del cuerpo más grande que la otra
- Dificultad para alimentarse, vómitos y reflujo
- Episodios repetidos de azúcar bajo en sangre
- Cara pequeña y triangular, frente prominente
- Meñique corto y curvado
- Retraso en el movimiento y en el habla
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se basa en los hallazgos de la exploración y en un sistema de puntuación. Las pruebas genéticas estudian los cromosomas 11 y 7. Estas pruebas confirman el diagnóstico en alrededor del 60 % de las personas.
Tratamiento y cuidados
El tratamiento se planifica según los síntomas y lo lleva un equipo. En los primeros años el objetivo es tomar suficientes calorías. Si hace falta se usa una sonda de alimentación, pero se evita la sobrealimentación. Se vigila el azúcar en sangre. El tratamiento con hormona del crecimiento puede favorecer la talla y el desarrollo muscular. El endocrinólogo vigila el momento de la pubertad y la edad ósea. Si hace falta se da apoyo para el habla y el movimiento. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
En la mayoría de los niños el cambio es nuevo y no hay otros afectados en la familia. En raras ocasiones hay varias personas afectadas en la familia. En algunas familias se ve una herencia dominante. El riesgo depende del tipo de cambio genético y de qué progenitor viene. Se recomienda asesoramiento genético.