¿Qué ocurre en esta enfermedad?
La enfermedad se debe a un cambio en el gen DMD. Este gen fabrica una proteína llamada distrofina, que protege las fibras musculares. En el tipo Becker hay poca cantidad de esta proteína o no funciona del todo. Por eso, los músculos del esqueleto y el músculo del corazón se dañan con el tiempo.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas suelen empezar entre los 5 y los 15 años, aunque también pueden aparecer más tarde. La evolución varía de una persona a otra.
- Debilidad en los músculos de las piernas y la cadera que aumenta poco a poco
- Caídas frecuentes; dificultad para subir escaleras y levantarse del suelo
- Dificultad para correr y saltar
- Caminar de puntillas
- Debilitamiento del músculo del corazón, es decir, miocardiopatía
- Curvatura de la columna, es decir, escoliosis
- Cansancio y dificultad para respirar
¿Cómo se diagnostica?
El médico explora los músculos y los nervios. En la sangre se mide la CK, una enzima muscular. El diagnóstico se confirma con una prueba genética que estudia el gen DMD. Si hace falta, se hacen una biopsia muscular, un EMG y pruebas del corazón.
Tratamiento y cuidados
Todavía no hay un tratamiento que elimine la enfermedad; se están investigando nuevos tratamientos. Los cuidados buscan controlar los síntomas y mantener la calidad de vida. Se recomienda mantenerse activo; pasar mucho tiempo sin moverse puede debilitar los músculos. La fisioterapia ayuda a conservar la fuerza muscular. Los aparatos de apoyo y la silla de ruedas facilitan el movimiento. El corazón se controla con regularidad; si hace falta, se colocan dispositivos como un marcapasos. Algunos médicos pueden recomendar un tratamiento con esteroides. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La enfermedad se transmite de forma recesiva ligada al cromosoma X. Por eso enferman sobre todo los varones. El niño afectado suele recibir el gen de su madre portadora. A veces el cambio aparece por primera vez en el niño y no viene de la familia. Las hijas de un padre afectado muy probablemente tienen el gen. Las mujeres portadoras pueden tener riesgo de debilidad muscular leve y de problemas de corazón. El asesoramiento genético ayuda a entender el riesgo en la familia.