¿Qué ocurre en esta enfermedad?
En el cuerpo no funciona lo suficiente la enzima llamada alfa-galactosidasa A. Por eso, una sustancia grasa se acumula poco a poco en las células. Con el tiempo, esta acumulación daña muchos órganos. Pueden verse afectados los riñones, el corazón y el cerebro.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
El tipo clásico empieza en la niñez. Los tipos que empiezan más tarde probablemente son más frecuentes. Estos suelen afectar solo al corazón, a los riñones o a los vasos sanguíneos del cerebro.
- Dolor de tipo ardor en manos y pies (frecuente en el tipo clásico)
- Poco sudor e intolerancia al calor
- Pequeñas manchas oscuras en la piel
- Opacidad en la capa transparente del ojo
- Problemas digestivos, como dolor de vientre
- Zumbido de oídos y pérdida de audición
- Con el tiempo, insuficiencia renal, problemas del corazón e ictus
- En las mujeres suele ser más leve y más tardía; pero también puede haber problemas graves
¿Cómo se diagnostica?
En los varones, el diagnóstico se hace porque el nivel de la enzima en sangre es muy bajo. También se hace una prueba del gen. En las mujeres, la prueba de la enzima puede llevar a error. Por eso, en las mujeres hace falta una prueba genética.
Tratamiento y cuidados
Hay varios tratamientos específicos para la enfermedad; uno es la terapia de reemplazo enzimático. Los demás son tratamientos que ayudan a que la enzima funcione o que reducen la sustancia acumulada. Se da apoyo para el dolor y los problemas de riñón y de corazón. Si es necesario, se hace diálisis o un trasplante. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La enfermedad se transmite a través del cromosoma X. Los varones suelen estar afectados de forma más grave; las mujeres también pueden tener síntomas. Se recomienda asesoramiento genético para los miembros de la familia.