¿Qué ocurre en esta enfermedad?
Falta una enzima que descompone algunas grasas en el cuerpo. Estas grasas dañan las células nerviosas. La cubierta que rodea los nervios, es decir, la mielina, se deteriora. Los nervios dejan de poder transmitir señales.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
La forma más frecuente empieza antes del año de edad. También hay formas que empiezan más tarde, en la infancia o en la edad adulta. Los síntomas varían de una persona a otra.
- Irritabilidad y mucho llanto (frecuente en el bebé)
- Dificultad para alimentarse (frecuente en el bebé)
- Debilidad y rigidez en los músculos
- Episodios de fiebre sin infección (en el bebé)
- Retraso del desarrollo
- Pérdida de visión y convulsiones, es decir, crisis
- Dificultad para caminar y problemas de visión (frecuentes en las formas tardías)
¿Cómo se diagnostica?
El médico valora los síntomas y la exploración. Se miden en sangre el nivel de la enzima y una sustancia llamada psicosina. El diagnóstico se confirma con una prueba genética que estudia el gen GALC. En algunos países también se busca en el cribado neonatal.
Tratamiento y cuidados
El trasplante de células madre, es decir, de médula ósea, hecho antes de que empiecen los síntomas, puede cambiar la evolución de la enfermedad en algunos bebés. Por eso el diagnóstico temprano es importante. El apoyo nutricional, la fisioterapia y el tratamiento de las convulsiones forman parte del cuidado. El equipo también vigila con regularidad los problemas de los ojos, la respiración y los huesos. La investigación de nuevos tratamientos continúa. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La enfermedad se transmite con herencia recesiva. La madre y el padre suelen ser portadores sanos. Una pareja de portadores tiene, en cada embarazo, una probabilidad de 1 de cada 4 de tener un hijo afectado. En los matrimonios entre parientes estas enfermedades pueden ser más frecuentes. Si se conoce el cambio de la familia, puede hacerse la prueba durante el embarazo. Se recomienda asesoramiento genético.