¿Qué ocurre en esta enfermedad?
En esta enfermedad, el cuerpo no puede descomponer tres aminoácidos (las piezas que forman las proteínas). Estas sustancias suben en la sangre hasta niveles dañinos. Sobre todo puede dañarse el cerebro. La enfermedad recibe su nombre del olor dulce de la orina.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
El tipo clásico, el más frecuente, empieza en los primeros días después del nacimiento. Los tipos más leves pueden aparecer en la infancia temprana o en la niñez.
- Dificultad para mamar y vómitos (frecuente en el tipo clásico)
- Decaimiento y somnolencia excesiva (frecuente en el tipo clásico)
- Olor dulce de la orina (frecuente)
- Movimientos fuera de lo habitual (a veces)
- Retraso del desarrollo (a veces)
- En algunos tipos, crisis que aparecen solo en determinados periodos (a veces)
- Si no se trata, convulsiones y coma (pone en peligro la vida)
¿Cómo se diagnostica?
La enfermedad puede detectarse pronto con el cribado neonatal. En este cribado se ve que algunos aminoácidos están altos en la sangre. El diagnóstico se confirma con más pruebas.
Tratamiento y cuidados
La base del tratamiento es una dieta especial que limita estos aminoácidos. Hay un plan de tratamiento de urgencia para las crisis. En un tipo, el tratamiento con vitamina B1 es útil. El diagnóstico temprano y el tratamiento rápido mejoran claramente los resultados. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
Para tener la enfermedad hace falta recibir un gen alterado de la madre y otro del padre. La madre y el padre portadores no suelen tener síntomas. En cada embarazo, la probabilidad de que el hijo o la hija esté afectado es de 1 de cada 4. Se recomienda asesoramiento genético.