¿Qué ocurre en esta enfermedad?
El cuerpo no puede descomponer un aminoácido llamado fenilalanina. La enzima que hace este trabajo (una proteína auxiliar del cuerpo) no funciona bien. La fenilalanina se acumula en la sangre y en el cerebro. Si no se trata, daña el cerebro.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Al nacer, los bebés suelen parecer sanos. Si no se tratan, con el tiempo pueden aparecer estos problemas:
- Problema permanente del desarrollo intelectual (en los niños no tratados)
- Retraso del desarrollo (frecuente)
- Convulsiones (frecuente)
- Problemas de comportamiento y de salud mental (frecuente)
- Olor corporal parecido al moho (a veces)
- Piel y cabello de color más claro (a veces)
¿Cómo se diagnostica?
En la mayoría de los bebés, el diagnóstico se hace poco después del nacimiento con el cribado neonatal. Se toman unas gotas de sangre del talón. Si la fenilalanina en sangre está alta, se hacen más análisis de sangre.
Tratamiento y cuidados
La base del tratamiento es una dieta especial baja en fenilalanina. Se limitan los alimentos con proteínas, como la carne, la leche y los frutos secos. Los bebés toman una leche especial y se miden con frecuencia los niveles en sangre. Con un tratamiento temprano y bien mantenido, el resultado suele ser bueno. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La enfermedad se transmite con herencia recesiva. En cada embarazo de una pareja portadora, la probabilidad de tener un hijo afectado es de 1 de cada 4. Aunque no haya síntomas, se recomienda hacer la prueba a los hermanos. Para futuros embarazos se puede recibir asesoramiento genético.