¿Qué ocurre en esta enfermedad?
La fructosa es un azúcar que está en la fruta y en el azúcar de mesa. El hígado la descompone con una enzima llamada aldolasa B. En esta enfermedad la enzima no funciona lo suficiente. Al tomar fructosa, se acumula en el hígado una sustancia dañina. También baja el azúcar en sangre.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas suelen aparecer cuando el bebé empieza a tomar fruta, zumos o alimentos con azúcar.
- Náuseas, vómitos y dolor de barriga
- Hinchazón y diarrea
- Bajada del azúcar en sangre
- En el bebé, no ganar peso
- Ictericia (color amarillo de piel y ojos) e hígado grande
- Rechazo a los dulces y a la fruta (frecuente)
¿Cómo se diagnostica?
El médico valora los síntomas y la historia de alimentación. Hoy el diagnóstico suele hacerse con una prueba genética en sangre. Las pruebas de sobrecarga que se usaban antes son arriesgadas.
Tratamiento y cuidados
El tratamiento básico es una dieta sin fructosa. Esta dieta se planifica con un dietista. Si el diagnóstico es temprano y se sigue la dieta, las personas pueden llevar una vida normal. El diagnóstico temprano ayuda a evitar el daño en el hígado y los riñones. El médico hace controles regulares. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La enfermedad se transmite con herencia recesiva. La madre y el padre suelen ser portadores sanos. Una pareja de portadores tiene, en cada embarazo, una probabilidad de 1 de cada 4 de tener un hijo afectado. En los matrimonios entre parientes aumenta la probabilidad de tener el mismo gen alterado. Se recomienda asesoramiento genético para la familia.