¿Qué ocurre en esta enfermedad?
La enfermedad se debe a un cambio en el gen DMPK. En el gen, un trozo de ADN se repite muchas más veces de lo normal. Esto altera el funcionamiento de las células de los músculos y de otros tejidos. Pueden afectarse los músculos, el ritmo del corazón, el cristalino del ojo y las hormonas.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Los síntomas suelen empezar en la década de los 20 o de los 30 años. También existen un tipo grave que empieza desde el nacimiento y un tipo leve.
- El músculo no puede relajarse después de contraerse, es decir, miotonía; por ejemplo, no poder soltar el pomo de una puerta
- Debilidad en los músculos de la cara, el cuello, las manos y la parte baja de las piernas
- Párpados caídos y habla poco clara
- Opacidad del cristalino del ojo a edad temprana, es decir, cataratas
- Alteraciones del ritmo y de la conducción del corazón
- Mucho sueño durante el día y cansancio
- Dificultad para tragar y problemas digestivos
- Mayor riesgo de diabetes
¿Cómo se diagnostica?
El médico hace una exploración y pregunta por los antecedentes familiares. El diagnóstico se hace con una prueba genética que estudia el gen DMPK. También pueden hacerse un EMG, análisis de sangre y pruebas del corazón.
Tratamiento y cuidados
Todavía no hay un tratamiento específico aprobado para esta enfermedad; la investigación continúa. Los cuidados se planifican según los órganos afectados. El corazón se controla con regularidad; si hace falta, se colocan dispositivos como un marcapasos. Las cataratas se pueden corregir con una operación. La fisioterapia, la terapia ocupacional y los aparatos de apoyo facilitan la vida diaria. Puede hacer falta ayuda para respirar durante el sueño. Los procedimientos con anestesia general se planifican con un equipo con experiencia. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La enfermedad se hereda de forma dominante. Para cada hijo de un progenitor afectado, la probabilidad es de 1 de cada 2. Al pasar el gen de una generación a otra, el número de repeticiones puede aumentar. Por eso, en los hijos los síntomas pueden empezar antes y ser más graves. El tipo que empieza desde el nacimiento es más frecuente en los bebés de madres que tienen la enfermedad. El asesoramiento genético ayuda a entender estos riesgos.