¿Qué ocurre en esta enfermedad?
Un cambio en el gen GALNS hace que falte una enzima. Esta enzima descompone unas moléculas grandes de azúcar llamadas GAG. Los GAG se acumulan en las células, sobre todo en los huesos. Los síntomas suelen empezar en la primera infancia y aumentan con el tiempo.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
La velocidad de la enfermedad varía de una persona a otra.
- Baja estatura, rodillas hacia dentro
- Deformidades en el pecho, la columna, las caderas y las muñecas
- Articulaciones muy flexibles y laxas
- Inestabilidad de las vértebras del cuello y riesgo de presión sobre la médula espinal
- Opacidad en la capa transparente del ojo
- Infecciones de oído frecuentes y pérdida de audición
- Pausas en la respiración durante el sueño, infecciones respiratorias frecuentes
- Problemas en las válvulas del corazón
¿Cómo se diagnostica?
La exploración, las radiografías del esqueleto y la medición de GAG en la orina hacen pensar en la enfermedad. La enzima GALNS se encuentra baja en la sangre o en células de la piel. La prueba genética estudia el gen GALNS.
Tratamiento y cuidados
Para esta enfermedad hay un tratamiento de sustitución enzimática aprobado. La cirugía que fija las vértebras del cuello protege la médula espinal. Pueden hacer falta operación de amígdalas, audífonos, trasplante de córnea u operación de válvulas del corazón. La fisioterapia y el apoyo en el colegio facilitan la vida diaria. El médico que sigue la enfermedad decide qué tratamiento es adecuado.
Para la familia: herencia y asesoramiento genético
La enfermedad se transmite con herencia recesiva. La madre y el padre suelen ser portadores sanos. Una pareja de portadores tiene, en cada embarazo, una probabilidad de 1 de cada 4 de tener un hijo afectado. En los matrimonios entre parientes estas enfermedades pueden ser más frecuentes. El asesoramiento genético orienta a la familia.